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lunes, 11 de junio de 2012

Que sospechoso


A mi modo de ver, la sustitución es la peor arma.
Y como toda arma...
No deja de tener un doble filo con el cual se debe tener mucho cuidado.
Mucho, pero que mucho cuidado.


El leopardo de las nieves es el único de su especie que no sabe rugir.

miércoles, 6 de junio de 2012

Pues nada


Estoy muy segura de varias cosas: Mi intuición no falla, que las tiradas que echo se cumplen y de esos sueños que suceden.
Tampoco es que me duela el hecho de que ciertas cosas pasen, si lo miras desde otra perspectiva es como un favor que te han hecho desde allí arriba. No sabes el cómo ni el porqué pero con el tiempo puedes que le veas una razón.
Y menuda razón.
Si para ti todo debe ser perfecto, no admites errores y deseas quitarme de en medio, lo siento pero...¡Sorpresa! Sigo aquí.
Y no pienso quitarme por nada ni por nadie :)


viernes, 1 de junio de 2012

"Poh ya tá no te peléH" Realidades

¿Qué tal si, en lugar de exigir que la vida fuese diferente, simplemente te propusieses hacer que fuese mejor, en virtud de tu propia actitud y a partir de tus acciones? ¿Qué tal si, en lugar de poner límites a tu felicidad, manteniéndola como rehén hasta que se diesen ciertas condiciones, simplemente dejases que esa felicidad ocurriese?

Imagina cómo sería la vida si no tuvieses que preocuparte por conseguir cosas o por perderlas. Imagina lo que podrías lograr si pudieses aprovechar tu tiempo, libre de enojos, frustraciones y arrepentimientos. Piensa en todos los sitios a los que podrías ir si no tuvieses que pedir antes permiso a tu propio ego.

Vale, bien, y entonces yo no se porque no consigo seguir mis ideas.
Suspensa en prácticas, me queda el orgullo de nuevo para septiembre y no he aprobado la asignatura de: "Cómo pasar de lo del qué diran y quitarse la máscara". Al menos he sacado un cinco raspado en poder mirarme en el espejo sin sentir repulsión durante unos días seguidos.sobre no reconocer mi identidad y preguntarme ¿Quién es la traidora qué hace de mi doble al otro extremo?

sábado, 12 de mayo de 2012

In this place

En qué momento, en qué momento comencé a milimetrar todo lo que hacía para no decepcionarte.
¿En qué momento?
Que no me di cuenta, qué realmente, la que estaba decepcionada conmigo misma…
Era yo.
Tras eso, finalmente, grité tu nombre seguido de un “gilipollas”. Tan sonoro, que las palomas cercanas revolotearon hacia los árboles y la fuente de esa plaza dónde desde niña había correteado con mi abuelo, y ahora daba brincos de alegría.
Que libertad me da la ausencia de tu peso.

lunes, 7 de mayo de 2012

No me calientes la cabeza.

Impersonalidad


Cuando era niña, si es que lo fui alguna vez, me permitía pequeños ápices e ideas. Me gustaba cuando íbamos a coger leña al bosque, mientras mi padre y mi ex tio partían los troncos caídos yo me dedicaba a recoger los palos pequeños. Por supuesto, mi madre nunca venía a este tipo de “aventuras”. Solía escabullirme entre los árboles, y me dejaba llevar, realmente deseaba con todas mis fuerzas encontrarme con un lobo y domesticarlo, como en “El Principito” con el zorro . Pero claro, ¿Cómo se domesticaba algo salvaje? ¿Acaso si se domesticaba algo no perdería su verdadera esencia? A mí me daba igual, al igual que con mis caballos de juguete, a los cuales les dejaba sin sillas de montar o bridas  porque quería que se sintieran libres no pensé en ningún momento ponerle correa a mi lobo, que generalmente imaginaba de color negro con unos curiosos ojos marrones.
Me daba igual perderme o no, en aquella época nada me daba miedo, exceptuando los tiburones, pero eso era un caso aparte. Yo iba con mis botas de montaña de color amarillo, esas que teníamos papá y yo a juego, sacadas de Coronel Tapioca. Me importaban un pepino mis gafas de culo de vaso porque al estar atadas con una gomilla a la parte trasera de mi nuca eran unas ayudantes fieles a mi vista de topo.
Muchas personas afirman que el bosque no les habla, yo opino simplemente que no lo escuchan, que se han olvidado de todo.
Es verdad que la paz que me da el mar no me la aporta la montaña.
Pero los bosques…supongo que me volvían taciturna, pensativa, como siempre…mayor.
Siempre me he sentido mayor, como un animal que tiene que vivir en un caparazón pequeñito, igual.
Sopeso la idea de que mi capacidad sentimental es igual o mayor a esa sensación de ser mayor, pero desgraciadamente no se me da bien expresarla, está ahí, en el caparazón.
Mi padre nunca ha dejado de repetírmelo desde que nací, su idea es que mi madre es la racionalidad que lo mantiene atado al suelo porque si no saldría volando, mi hermano es el sarcasmo templado que además mueve el cariño de la casa, y en cuanto a mí, soy un cerebro que se auto sacrifica pero que vive en su propio eje gravitacional, ajeno a todo y a la vez metido en cada uno de ellos.
Simplemente no lo sé, y punto.
Me gustan los animales, las flores, el bosque, cultivar cosas…
Pero la gente tiene de mí la imagen de una figura capitalista de ciudad.
Esa es otra parte, yo no sirvo para vivir en un pueblo por ejemplo, porque me considero alguien excéntrico que se molesta cuando alguien desconocido intenta meterse en su vida, es por ello que busco la impersonalidad de la ciudad.
Pero si es cierto, me molesta mucho que la gente opine cosas de mi que no son.

martes, 1 de mayo de 2012

Mierda


Mi mente va a mil por hora, no se deja llevar por las imágenes, tan solo por tus pensamientos distorsionados por los mios. No se como son de cerca tus ojos, como son tus manos, si eres así o asá. Solo recibo fragmentos, contestaciones peculiares, demasiadas cosas raras en poco espacio de tiempo.
No dejo de imaginar, te tengo lejos, no te conozco, no se nada de ti, solo palabras , frases y la visión de tus pensamientos.
Pero me has tocado la fibra sensible, me has hecho querer arrancar sonrisas a las paredes y vivir sin miedo al daño.
Mierda.
¿Quién o qué eres?
¿Eres Mr.brightside a kilometros de distancia de mi y a un ligero paso de mi cerebro?
¿Cuándo te has...?
Imposible.

domingo, 22 de abril de 2012

Verles allí


Tras la sorpresa inicial no pude evitar sentir un escalofrío por toda mi espina dorsal.
Escalofrío que, mezcla de hielo y sangre insana, fue cayendo como alquitrán sobre mis caderas, para subir trepando en forma de zigzag abrasador sobre mis pulmones. Y entonces, fue bombeando con más rapidez esa sangre obscura a un corazón enfermo. Traté de sonreir, pero no podía dejar de pensar en una cosa:
<<Esto, no es lo correcto>>
Le di los dos besos de cortesía a esa mujer, esa cara nueva de ojos azules y pelo rubio tintado. Sin poderlo evitar, como hipnotizada la miré de arriba abajo.
Concluí en que era muy distinta, no era el tipo de mujer que estaba acostumbrada a ver, y mucho menos junto a él.
Acto seguido le dio un casto beso con una sonrisa más atontada que la de un niño con zapatos nuevos y se encaminó de la mano de ella al autobus.
Intenté que mi vorágine de espanto no se filtrase por los poros de mi cara.
-En verdad me alegro mucho por él- sonrió mi padre.
-Qué rápido se ha repuesto ¿No?- mascullé con acritud.
-Todo el mundo tiene derecho a rehacer su vida cariño, hay que ser felices y vivir la vida.
-Si, además esta tiene más personalidad que Carmen, y míralos se los ve tan bien...
-¡Su mujer murió hace menos de un año! - les susurré alarmada recordándoles lo racional, lo inmoral de aquello.
-Bueno ¿Y qué quieres qué haga el pobre hombre? ¿Llorar por una mujer lacia y enferma toda su vida? Ahora puede vivir una nueva vida, con una mujer a la que quiere que también vive la vida como él. No eres nadie para criticarle, para- tras esto, se encaminó al autobus, le seguí de cerca.
-¿Estás diciendome que es normal desechar el amor de veinticinco años de matrimonio a los pocos meses de enviudar?
Entonces mi madre rio con cierto sarcasmo leve.
-Hija, no les iría tan bien en su matrimonio, es por eso que ahora él hace con esta mujer lo que nunca hizo con su esposa.
-Cierto, y te pido que cerremos el tema.
Tras esto subieron al autobus, yo me quedé en el sitio.
-¿Estás bien?-me zarandeó del chaquetón, ante mi silencio me agarró de la mano y tiró de mi hasta el interior, nos sentamos.
Enmudezco, en el interior de mi cabeza mis propios fantasmas se rien de mi.
Recuerdo el día del funeral, llueven más recuerdos a mi cabeza sobre la muerta.
Pelo negro rizado que enmarcaba un rostro en forma de corazón, que había pasado horas y horas hablando con mi madre mientras los hombres trataban los temas de economía. Esa mujer que siempre que había ganado un concurso de literatura dentro de la Asociación de empleados me había dedicado una felicitación y un ánimo que no había recibido de otros.
Me puse la mano sobre los ojos y traté de volver a no sentir nada.
Y lo más sorprendente, lo conseguí.
Todo había quedado anestesiado, todos los recuerdos destapados. Y aunque mis ideas no rasguñaban el corazón , las sentía como algo real.
Ese amor fiel, condescendiente, protector, eterno.
Ese amor adolescente, encantador, febril, apasionado, pueril.
No existe, el amor no existe.
No existe.
Es solo una ensoñación de nuestro cerebro que altera las hormonas e influye sobre nosotros mismos durante un lapso de tiempo.
Hasta que llega otro sujeto que nos parezca mejor, entonces desechamos nuestro amor por el espécimen anterior y lo cambiamos.
Y así un ciclo, interminable.
Gilipolleces.
A los enfermos no se les quiere, se acaban convirtiendo en algo que cuidar, algo engorroso que vuelve a su compañero sano en un fardo de reproches, furia y deseos de librarse de la jaula. Pero que no hacen por una estúpida y anquilosada compasión.
Eso es todo, no hay nada más.
Y nunca había estado tan segura de aquello como lo estuve en aquel instante.
Y no lloré, ni sentí nada, algo particular y extraño.
Aterrador creerán, pero yo lo vi como algo neutral.
No me apetecía abrazar, dar un beso, tocar, ni decir nada con algo afectuoso. Tal vez no era solo que no me apeteciera, es que no salia.
Definitivamente, las personas cambiamos, evolucionando a algo que no era nada lo que fuimos en un principio.



viernes, 20 de abril de 2012

Reiactanea

Porque...
¿Por qué a los humanos se nos dio la racionalidad, la concepción de las cosas? Porque no podíamos ser como los lobos... ¿Sabes qué? Los lobos nunca se equivocan, jamás.
Desde un principio defienden a los suyos, quedan unidos por un estrecho vínculo con ellos, nunca se traicionan, eligen una pareja con la cual copular atándose a ella y cuidándola, nunca se abandonan, nunca…dejan a otro lobo de su manada solo.
Nunca, a menos que sea por ciertas causas, un lobo se equivocará eligiendo a los de su manada.
¿Por qué nosotros no pudimos ser así?
Muchas veces, cuando estaba de rodillas rezando, sintiendo la madera clavarse en mis huesudas rótulas, pensaba que realmente el Edén consistía en eso.
En el Edén hubo humanos con raciocinio, pero no concebían la diferenciación entre bien y mal. Por eso, por eso eran libres, eran inconscientes de su “desnudez” tanto física como mental.
Allí, en el Edén, no había diferenciación de clases, no había que preservar las verdades con mentiras, no había…solo eran, eran animales superiores.
Pero…¿La libertad es la elección o la ignorancia? ¿La felicidad es la realización de un ciclo vital de nacimiento, crecimiento, reproducción y muerte? ¿O por el contrario es vivir una vida alejándose de esa idea y deseando dejar huella?
Y tras esa diatriba de pensamientos dejé la flor sobre la tumba que llevaba años sin visitar.
Era una flor humilde, durante unos breves instantes me abochorné por no haber comprado algo ostentoso, más bonito.
Pero luego, mi bochorno dio lugar a la idea de que lo que quedase allí bajo esa lápida no le importaría que la flor, un iris blanco que había cortado en los alrededores de la facultad, languideciera allí.
Pensé en rezar, pero yo ya no sabía rezar.
Quise santiguarme, pero me pareció hipócrita.
Y me quedé allí, bajo el cielo grisáceo, perdida.
No me gustan los cementerios.
No porque sepan a muerte, sino porque resuenan a recuerdos fragmentados en lágrimas, muchas de ellas baratas, y las otras…las otras se llevan por dentro.
Solo sabía que esa flor significaba esperanza.

domingo, 15 de abril de 2012

Sonata de vegetales

"Tanto el amor como las personas me dan miedo.
Me da miedo la soledad, temo que me olvides."


Dejo que las sílabas rápidas como dedos deslizándose en formas de susurros se deslicen por mi mente, como si cayeran rodando en zig-zag por mi columna y me perforasen las costillas. Como si fueran las ramas de un árbol de cerezo ,que finalmente, se alimenta de la sangre de cada una de mis venas. Y en contacto con mi corazón florecen millones de flores de "sakura", rosáceas a causa de ese líquido espeso y dador de vida.
Insuflo aire a mis pulmones, aire que condensa lo que me inspiras al mirarte. Es,en esos momentos, lejanos de todo sentido,cuando en mi cuerpo da lugar la tardía primavera.
Y me consumo, y me muero lentamente y me deshojo, y me convierto en invierno. Carente de ideas, de sentimientos, de identidad, ataráxia en cada nervadura de la madera de abedul que se han convertido mis brazos , columna y costillas.
Mis ojos hojarasca marrón sin la viveza del otoño.
No estoy muerta, no estoy muerta, no estoy muerta por dentro.
Puedo escribir, puedo ser lo que quiera siempre, mi musa no se irá...¿Verdad? ¿Puedo seguir escribiendo cosas qué acaricien los corazones del resto como el olor de los tilos en flor de Mayo? ¿Verdad? Entonces...¿Cuando deje de escribir? ¿Cuando dejó de tocarme el corazón lo que escribía yo misma? ¿Cuando dejó de parecerme algo bello una tontería ,que la gente adoraba, pero me parecía una mentira?
Tengo sueños con fuentes llenas de agua, con duchas en las cuales decido desnudarme y mostrarte que estoy aquí, desnuda.
¿Y tú? ¿Tú qué haces? Ya nada me hace florecer...
Y creo que es, y aquí va la única cosa que notarán con algo de sentimiento en lo poco que queda de mi, que tú, si tú.
Tú eras mi corazón, mi sentimiento, la razón de no dejar que estos latidos se detuvieran , eras tú el anochecer, el sonido de las golondrinas en verano, el olor de las hojas de un libro antiguo, las letras, los números, la razón de creer en un futuro,en la estabilidad, en la gloria, en la sabiduría, en el éxito de mis palabras conformando un texto, mi apoyo, mi punto de fuerza, la tierra, la espuma, las olas feroces que tras una tormenta mecen mi cuerpo magullado y sanguinolento, el tic-tac abrumado, el verde de las campiñas Escocesas, la lluvia que discurre en las ventanas de Londres,el grito desgarrado contra la puerta, el incendio que recorre mis venas al cantar o las lágrimas de felicidad de ver un cuadro que me toque cada fibra del alma.
Y todo eso, tú...
Se ha muerto, ha quedado extinguido, sepultado, convertido en cenizas incapaces de abonar lo derrumbado.
Algo que no es semilla, algo que no es ave fénix, algo que no es eterno como un unicornio o lúgubre como un fantasma.
No eres nada, ya no estás, has muerto, has muerto, has muerto...
Y yo...desde aquello necesito canciones, libros, poemas, o sentimientos ajenos para absorverlos y momentaneamente escribir con algo de corazón.
Porque sino...es imposible, necesito oxígeno de pulmones ajenos, dolor de desgarros ajenos, pensamientos de cerebros ajenos, agua de lágrimas ajenas.
Yo no soy un árbol de invierno,no.
Creo que me he vuelto algo diferente, que no sabe que es.
Ataraxía positiva, lo llamo.
Y tú, tú ya no estás, corazón.
Ya no estás.
Y sin ti, sin esa musa, sin esa inspiración, sin la creación pulcra de una flor ¿Cómo escribo?
No encuentro almas de orquídeas los días en los que se nublan mis neuronas y llueve en las cuerdas vocales de mi tráquea.

"Ella me dijo al marcharse:
Que aunque estuviera a su lado, parecía no estarlo,
que era semejante al filo de un cuchillo,
que al tocarlo se escurre"





miércoles, 4 de abril de 2012

Bloodstream

Acabo de darme cuenta que si mañana me dijeran que mi vida vuelve a verse al filo de la muerte.
Que si me dijeran que mi salud es aun peor que antes.
Que si se me quiebran los caminos.
Que si no pudiera seguir adelante…
No me importaría, porque…
Soy feliz, estoy feliz conmigo misma, hasta donde he llegado, y aunque no haya logrado dejar una huella…
Siento que durante al menos una década la gente que me ha hecho sonreir, me recordaría.

jueves, 22 de marzo de 2012

Pero cuando te vas a enterar...

Que lo tengo más que superado, que paso, que no te quiero; eaeaea y todas esas mariconadas que ya deberían saberse.
Que no muerdo ¿Eh?
Pero es que ni siquiera podemos tener ya una conversación civilizada de más de un minuto.
Maravilloso.
Oye, en serio, me conoces (o eso creía yo al menos, pero dado ciertos comentarios...no), te conozco.
Somos ya mayorcitos.
Así que no me toques la moral con un esconder la mano y tirar la piedra porque no lo voy a consentir.
Parece claro que has empezado a detestarme.
En fin, me la pela.
A pesar de todo yo soy feliz con poco, con el día a día y he decidido alejarme de mierdas y no rayarme.
Que te vaya bonito y tal, que yo no te odio.

domingo, 18 de marzo de 2012

Ora Pronobis





Tal vez la felicidad sea algo incompleto pero que te hace estar en paz.
O quizás son breves instantes, que si se juntan, superan las cosas malas y las hacen empequeñecer.
Y sabes que a tu lado, junto a tus manos, tus brazos y tus mejillas tienes a la persona correcta en el momento correcto.
¿Se cumplirá ese sueño bizarro?

martes, 13 de marzo de 2012

A.D.G____ 04x01


Para mi este cuadro es una maravilla, no tanto por la técnica de Evelyn de Morgan sino por su título que ofrece un significado brutal:

La esperanza en la prisión de la desesperación.

Ultimamente camino por la calle y me sorprendo de lo feliz que soy a pesar de ciertas cosas. Pero he llegado a la conclusión de que desperdiciar mi escaso tiempo en lamentaciones es peor que aprovecharlo y llenarlo de lo que muchos imbéciles tacharán de "frivolidad"
Tengo muy claras ciertas cosas, y con respecto a otras no se que hacer.
Pero de lo que estoy segura es de que no quiero que nadie me ate ni volver a sentirme atada a nadie ni al sentimentalismo estúpido que conlleva en mi persona, porque la deforma y estira tanto que acaba por no sentirse parte de su propio cuerpo.

"El cambio no nos gusta, lo tememos. Pero no podemos detenerlo. O nos adaptamos al cambio o nos quedamos atrás. Duele crecer, quien te diga que no duele, miente.
Pero ésta es la verdad:
A veces, cuanto más cambien, más siguen siendo iguales. Y, a veces... Oh, a veces, el cambio es bueno.
A veces, el cambio lo es... todo."

Desde hace un año no tengo ni un día malo,
vivo en mi verano moral donde no hay lugar para el enfado,
sonrío solo por la calle y piensan que estoy loco perdido
y no estoy triste; es como el que recuerda un chiste.
No hay chisme que me afecte o me deprima,
cada vez cuesta más que algo me moleste en la vida

¿Ves? no suelto pestes ni tomando fibra en rimas
imagina que se siente cuando no sientes envidia.
¿Andas cargado de joyas en un barrio pobre?
entre desgraciados el feliz se esconde
y eso lo aprendí a base de golpes...de suerte
que armarse de valor es el mayor escudo para hacerse fuerte
y si tengo algo que hacer, alguien que me ama y a quien amar
el resto de las cosas pueden esperar siempre,
las pequeñas alegrías ni se alquilan ni se venden
algo que no entiende la gran mayoría.


Es que hoy me encuentro también que no te lo creerías,
da como la impresión de que algo a mi me guía (guía)
y es que me encuentro también, me pasa todos los días,
tú déjate llevar y sobretodo confía, fíate

jueves, 1 de marzo de 2012

Como convertir algo confuso en algo racional


El otro día iba por la calle, como siempre más centrada en las canciones y en el suelo grisáceo y sucio de mi ciudad que en los rostros o espaldas que tengo delante.
Pero le reconocí, ese calzado, ese tipo de peinado, si.
Era él.
Se me hizo un nudo en el estómago, al verlo acompañado por una figura femenina y baja, de pelo castaño oscuro.
Una marabunta de viento hizo que viera el perfil de su cara a través de esa cortina de cabello.
Me pareció realmente bonita, guapa, preciosa.
Y aminoré mi paso poco a poco y me sentí confundida.
¿Cómo un hombre acompañado de tal mujer me proponía a mi acostarnos?
Suspiré la ira expulsada de mis pulmones ¿En serio? ¿De qué coño iba? ¿Realmente quería ponerle los cuernos a su bella novia con algo como yo?
Por supuesto que jamás iba a tener nada con él, en su vida.
No lo había tenido con ninguno de los amigos del que fue su pretendiente más…¿Importante? Tal vez solo importante por nombre u estatus social porque por personalidad carecía de interés.
Como todos sus amigos que parecía que jugueteaban con la idea de querer acostarse con ella a expensas de sus novias.
Por un segundo pensó en acercarse por la espalda y decirle a su novia:
<<Estás con un gilipollas que quiere cornearte.>>
Pero se abstuvo, esas cosas nunca salen bien, simplemente en un momento de incertidumbre aceleró el paso haciendo resonar sus botas, pensó que con suerte él nunca repararía en ella y a su vez ella podría fingir que él nunca había dicho nada.
Mientras le daba la espalda decidió pensar la idea más racional:
<<No es que quisiera serle infiel a su preciosa novia contigo, es solo que seguramente quería reírse de ti, como todos.>>


lunes, 20 de febrero de 2012

Es imposible ser la 14971 55 34 5857597

En muchas ocasiones un final abrupto es lo mejor, mucho mejor que un final endulzado de falsas esperanzas que van a derrumbarse cual castillo de naipes.
Si, definitivamente es mejor un solo corte a una idea ambigua que se refugia en el miedo de nuestra mente.

Pero hoy, tal vez desde hace ya un tiempo, me he dado realmente cuenta que el sentimiento se ha muerto.
En todos los sentidos.
Decididamente...








Ya no te quiero.

viernes, 17 de febrero de 2012

La vida es así



-No te asustes pero...
-A estas alturas, créame, que ya nada más puede asustarme.
-Creo que tienes un 96125 161359558 en  el 5303238 de todas formas, quiero una segunda opinión, cuatro ojos ven más que dos...
-Ajá...

Me quedé como si nada, más tranquila que nunca, ya nada me importaba, era como si una parte de mi misma hubiera suprimido la emoción y solo se hubiera quedado con la racionalidad.
La verdad sea dicha, el ser humano no teme la muerte, lo que realmente teme es a la muerte precedida de un dolor, a un dolor que se transforma en agonía, a la agonía que hace la espera, a la espera mezclada con la esperanza, que conlleva a la degeneración de cada fibra de su propio ser.
Eso es lo que asusta a un ser humano.
El resto...simplemente, da igual.
Todos tenemos que morir de una forma u otra, lo que nos asusta es quedarnos sin nada a nuestro alrededor o hacer sufrir a nuestro entorno.
Ya no se puede malgastar el tiempo.
De lo único que estoy segura es de que moriré, pero lo haré con la cabeza alta y nadie osará manchar mi recuerdo con mentiras.



"Poca gente sabe que el ojo humano tiene un ángulo muerto en su campo de visión. Hay una parte del mundo ante la que somos literalmente ciegos. El problema está en que a veces el ángulo muerto nos oculta cosas que no deberíamos ignorar. A veces los ángulos muertos nos permiten ser alegres. En el caso de los ángulos muertos quizá nuestro cerebro no se equivoca, quizá esté protegiéndonos."
(ADG)

jueves, 16 de febrero de 2012

Mi Transición


Lo único que me fascina es la espectación, y sé, que tras ese periodo, todo se evaporará y yo volveré de nuevo a mi forma de ser.
Porque lo único que necesito es una "Transición".
No me gusta, pero el llevar las riendas me hace sentir segura de mi misma y de mis límites.
Vengo y voy, soy como una gota de agua disgragándose contra la luna de un coche a 120Km/h.
Tu ya has tenido seguramente tu "Transición" , es hora de que yo consiga la mía.

domingo, 12 de febrero de 2012

15 de Octubre







"La rabia es tu enemiga. La Venganza es tu amiga. Mantenla cerca y déjala suelta.
Que los dioses tengan misericordia de aquellos que me han causado mal, por que yo no tendré piedad de ellos."

(Xypher - C.O)

martes, 7 de febrero de 2012

La raison d'être


Era una noche de febrero, de esas en las que hace un frío intenso que traspasa todo tu cuerpo pero no enfría el incendio de tu alma.
Seguía caminando tranquila, la batería de su i-pod la había abandonado hacía horas así que caminaba por allí sin música de fondo.
Tan solo con sus pensamientos formando palabras, ideando párrafos, enlazando suposiciones e historias.
No había viandantes, se sentía como si la calle fuera suya, como si la ciudad fuera suya, como si realmente pudiera tenerlo todo.
Mientras caminaba mirando las peculiares baldosas de esa calle, flanqueada a ambos lados por arboles, farolas y bancos; se fijó que hacían una peculiar forma de rombo de la cual partían más baldosas pequeñas romboidales a su vez.
Recordó que de pequeña le encantaba corretear en zig-zag por ellas, un ir y venir alocado entre risas y merceditas negras.
Ahora, para su sorpresa, iba en una perfecta formación recta, observó al frente.
Pensándolo bien, todo acompañaba a su caminar de rectitud, cada ínfimo detalle le hizo reparar en un dato.
Ahí estaba, delante de sus narices, la señal que llevaba esperando por tanto tiempo.
La fuente dejaba una ligera neblina de pequeñas gotas estáticas y efímeras; coloreadas por las luces de los establecimientos y los semáforos, que se escurrían por el suelo pulido como los colores desleídos en un cuadro de  nenúfares de Monet.
Ir hacia delante, de forma recta, si dar rodeos que retrasasen todo…
Supo que ese era su momento, su señal.
Cerró los ojos aspirando esa soberana paz y dibujó una ligera sonrisa.
No hizo falta nada más, supo que algo había cambiado, que él ya no estaba ahí de la misma forma.
Y esas ideas suaves que llevaba pensando desde hacía poco tiempo fueron tan claras y serenas que ni se inmutó.
Y lo supo de mil formas, supo que quería flores de cerezo, que  quería ir a Berlin, cultivar flores, cocinar, escribir poemas, confesar sentimientos, mostrar las variedades de Portobello hablando con los mercaderes, reir , soñar, vivir, dibujar, conseguir publicar sus novelas, encender la chimenea los fríos días de navidad, alguien que la deseara con todas sus imperfecciones,corretear por la playa, fotografiar atardeceres, dormir en el lado izquierdo de la cama, casarse con un vestido de novia blanco, un semi-recogido con una orquídea delicada que adornase su pelo dorado y previamente rizado, llorar, dar la mano con firmeza, mirar y tener al lado un apoyo para esos días de hospitales, despertar con una suave llamada y por supuesto…
Quería tener a Ariadna.
Y supo que todas y cada unas de esas cosas las tendría, pero no con él, sino con otro.
Y entonces fue cuando finalmente pudo atreverse a decir un tímido adiós a Adrien.
Y se sintió libre y tan en paz que le resultó hasta irónico.